Las familias trabajan con Simón
Simón se sumó al proyecto en 2016. Es un hombre indígena de la zona que ama a su gente y quiere lo mejor para ella. Hoy las familias lo buscan cuando están listas para construir un pozo. Él les enseña a perforar, las ayuda a instalar la bomba y vuelve para revisar el trabajo. Con el esfuerzo de las familias, el programa ha pasado de unos 20 pozos al año a unos 60.
Equipos de voluntariado en vacaciones de primavera
Nuestros equipos suelen viajar unas dos semanas durante las vacaciones de primavera. Los voluntarios pagan sus propios gastos, se alojan en condiciones sencillas y dedican buena parte del viaje a preparar kits de bombas. Un equipo puede hacer entre 50 y 75 kits, a veces más. Los dejamos en el cobertizo de Simón para que tenga materiales listos para la siguiente familia.
Vínculos con Rotary
Muchas de estas amistades comenzaron con charlas en clubes Rotary del noroeste del Pacífico. Algunas personas se ofrecieron a ayudar con los materiales; otras pidieron sumarse a nuestros viajes. Han venido voluntarios de Washington, Oregón, California, Colorado, Texas, Montana, Nueva Jersey y Ecuador. Aportan distintas habilidades, edades y experiencias, y comparten las ganas de trabajar juntos.
The Healing Fund e Hydromissions
The Healing Fund recauda fondos para el PVC y los materiales con los que hacemos los pozos y las bombas. Hydromissions cubre el salario de Simón, el combustible y otros gastos de trabajo. Caitlin, presidenta de Hydromissions, ayuda a coordinar los materiales y la logística. El equipo de su organización nos enseñó a perforar el primer pozo en 2011, y esta colaboración permite que Simón siga trabajando con las familias todo el año.











